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trabajo en residencia ancianos

Trabajar en residencias de ancianos requiere vocación

Hacer prácticas en una residencia de personas mayores puede ayudarte a saber si es el trabajo de tu vida.

Trabajar con personas implica una sensibilidad, una paciencia y una empatía con la que no todo el mundo cuenta, sobre todo si nos referimos a cuidar a ancianos dependientes. El adquirir esas capacidades no siempre depende de la formación, sino más bien de la vocación que uno siente por realizar tareas que suponen ayudar a los demás.

En el caso de las personas que trabajan en las residencias de mayores, al igual que sucede con otros trabajos dedicados al cuidar, se nota enseguida quién ha elegido ese empleo por vocación. 

La sinceridad de la sonrisa de los auxiliares y el personal de enfermería, el cariño con el que se dicen las cosas, la suavidad con la que atusan el cabello de los ancianos o recomponen su ropa, y la normalidad con la que higienizan a las personas, muestran una comprensión que evoca a la relación que mantienen los padres con los hijos, y viceversa.

Descubre si trabajar en una residencia de mayores es tu vocación

Si es tu caso, y tienes previsto formarte para buscar trabajo en una residencia de ancianos, es algo que te conviene saber de antemano. Porque, como en todo, una cosa es estudiar la teoría, y otra muy distinta ponerla en práctica con personas de carne y hueso.

Una forma muy útil de confirmar si cuentas con esa vocación es realizar prácticas en una residencia de ancianos como Fontsana Son Armadams o Fontsana Sóller. Durante el periodo lectivo podrás hacerlo en las ramas de enfermería, fisioterapia, cocina y limpieza. 

Las actividades que normalmente se te encomendarán serán las relacionadas con el apoyo a las necesidades básicas diarias de los usuarios, como la alimentación, los traslados por el centro, o la participación en actividades lúdicas, entre otras. 

Siempre contarás con la supervisión de un responsable o tutor, que hará el seguimiento de tu día a día, y te ayudará a integrarte en la residencia de mayores como uno más de la familia.

La clave está en la actitud

Lo más importante para identificar si lo tuyo es vocación, es valorar la pasión con la que haces las cosas, y la actitud que muestras ante situaciones que muchas veces no son fáciles.

Si tus actos reflejan generosidad, empatía y sinceridad, y tratas a los ancianos  con cariño, como si fuese tu familiar o tú mismo dentro de unos años, es bastante probable que no te hayas equivocado al elegir esta profesión.

Como en todo, habrá días buenos y otros más complicados, pero sabrás que el trabajo en una residencia de mayores te aporta una satisfacción plena. Aprenderás a apreciar el gran valor que tiene tu sonrisa, cómo una simple caricia puede calmar el malestar de los mayores, y que un ‘buenos días’ dicho con sinceridad y motivación puede convertir el comienzo de una triste jornada en el más bonito amanecer.

Si eres estudiante, piensa en ello cuando elijas cuál quieres que sea tu futuro. Cuidar a los mayores es para muchos la profesión más bonita y enriquecedora del mundo, y te permite devolver lo mucho que esas generaciones de sabios nos han aportado, abriéndonos el camino en muchas áreas. Pero es algo que te ha de gustar, para hacerlo con ganas, con pasión y con la entrega que todos ellos y ellas se merecen. 

Si crees que lo tuyo es vocacional, ¡te esperamos!

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